El diseño web implica conocer cómo se deben
utilizar cada uno de los elementos permitidos en el HTML, es decir, hacer un uso
correcto de este lenguaje dentro de los estándares establecidos por la W3C y en lo referente a la web semántica. Debido a la permisibilidad de algunos
navegadores web como Internet
Explorer, esta premisa
original se ha perdido. Por ejemplo, este navegador permite que no sea
necesario cerrar las etiquetas del marcado, utiliza código propietario, etc. Esto impide que ese documento web sea
universal e independiente del medio que se utilice para ser mostrado.
La web semántica, por otra parte, aboga por un uso lógico de los
elementos según el significado para el que fueron concebidas. Por ejemplo se
utilizará el elemento <P> para marcar párrafos, y <TABLE> para tabular
datos (nunca para disponer de manera visual los diferentes elementos del
documento). En su última instancia, esto ha supuesto una auténtica revolución
en el diseño web puesto que apuesta por separar totalmente el contenido del
documento de la visualización.
De esta forma se utiliza el documento HTML
únicamente para contener, organizar y estructurar la información y las hojas de estilo CSS para indicar como se mostrará dicha
información en los diferentes medios (como por ejemplo, una monitor de computadora, un teléfono móvil, impreso en papel, leída por un sintetizador
de voz, etc.). Por
lógica, esta metodología beneficia enormemente la accesibilidad del documento.
También existen páginas dinámicas, las cuales
permiten interacción entre la web y el visitante, proporcionándole herramientas
tales como buscadores, chat, foros, sistemas de encuestas, etc. y poseen de un panel de control de administración de contenidos. Este
permite crear, actualizar y administrar cantidades ilimitadas de contenido en
la misma.

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